Texto: Antonio Arco
Una de las modificaciones del tuning interior que da una sensación de cambio más notable es sin duda la instalación de unos asientos de competición. Ya sean sólo los dos delanteros (es recomendable cambiar las dos plazas al mismo tiempo) o los delanteros y los traseros. El aspecto de nuestro vehículo puede cambiar considerablemente, dándole un toque mucho más deportivo o elegante, según la elección de la butaca.
Para comenzar se debe retirar el antiguo asiento. Esta tarea puede ser muy fácil o sumamente difícil. Los vehículos con asiento son calefacción, airbag en los laterales de la silla u otros complementos podrían dificultar las cosas relativamente. Si la butaca incorpora uno de estos elementos será recomendable deshabilitarlos, jamás incorporarlos al nuevo sillón, a no ser que el fabricante lo permita.

Normalmente los asientos suelen ir anclados en unas guías, y estas en el chasis. Para retirar el asiento bastará con sacarlo por medio de las guías; también pueden quitarse las guías y el mismo asiento, en caso que el nuevo incorpore un sistema de guías propio. Según el vehículo variará la forma de extraerlo, pero en la mayoría de los casos esta tarea podrá realizarse desenroscando unos tornillos que encontraremos en la base de la silla o, en el caso de extraer el asiento y la guía, bastará con destornillar las tuercas que fijan dicha guía con el chasis, situadas normalmente en un canal.

Una vez extraído el viejo asiento procederemos a la instalación de la butaca de competición.
Si el nuevo asiento incorpora sistema de guías propio desmontaremos la guía de la butaca y la anclaremos al chasis. Para esta operación aprovecharemos los tornillos ya fijados para anclarla. Si los agujeros de la nueva guía no coinciden con los tornillos, cosa bastante común, deberemos hacer las marcas en la guía nueva (no taladrar en chasis, por supuesto) y taladrarla con una broca para metal, haciendo coincidir los tornillos con los agujeros hechos por el taladro.

Después de haber anclado firmemente la guía al chasis sólo queda atornillar el asiento.
Para los asiento sin guías haremos las marcas en las que taladrar la zona de anclaje, destinada para fijar el asiento a la guía y situada en la base de la butaca. Taladraremos en las marcas y haremos coincidir los orificios de la guía y el asiento para atornillar las tuercas y así fijar la silla.

Finalmente, una vez instalados los asientos deportivos, podremos observar el increíble buen aspecto interior que muestra ahora el automóvil. La instalación de estos asientos es sin duda uno de los cambios más interesantes que se pueden aplicar a un coche.