Se podría definir la medicina preventiva como aquel acto clínico llevado a cabo por un veterinario con la finalidad de prevenir enfermedades en los animales. Se basa en la aplicación de vacunas, antiparasitarios y otros productos tales como anticonceptivos o laxantes, ciertos tratamientos quirúrgicos, así como en el diagnóstico precoz de algunas enfermedades mediante análisis, radiografías y otras pruebas complementarias.
La importancia de la medicina preventiva radica en varios aspectos tales como la salud animal, la salud pública y el factor económico. El primero de ellos es obvio, ya que is mediante estos procedimientos evitamos o reducimos la incidencia o la gravedad de ciertas enfermedades, estaremos cosechando un gran éxito para con los pacientes. Por otro lado, algunos procesos patológicos pueden ser zoonosis, con la repercusión que aquello tiene sobre la salud pública (como ocurre con la rabia).
En hurones las patólogias más comunes, importante para utilizar la medicina preventiva son:
Moquillo:
Se trata de una enfermedad muy contagiosa, provocada por un paramixovirus (virus del moquillo canino). Presenta una mortalidad del 100%. El contagio se produce por contacto con perros y a través del dueño o del ambiente, que pueden actuar como portadores del virus. Cursa con síntomas oculares, digestivos, dermatológicos y nerviosos. El diagnóstico se basa en el cuadro clínico, pero para poder confirmarlo se requerirá de aislamiento vírico. No existe tratamiento, sólo medidas preventicas mediante la vacunación.
Rabia:
Por fortuna y gracias a la legislación vigente relativa a la vacunación obligatoria de todos los perros, España es una país libre de esta enfermedad. No merece la pena describir este proceso en hurones, puesto que, aunque son susceptibles de padecerla, es prácticamente imposible que se contagien. A pesar de esto, y teniendo en cuenta las premisas dichas en la introducción, se recomienda su vacunación.
VACUNACIONES
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DESPARASITACIONES Pulgas: mensual |
OTRAS ACTUACIONES Revisión periódica de dientes: enfermedad bucodental |
Pulgas:
Los animales que tengan pulgas presentarán prurito de leve a intenso (fundamentalmente en la zona dorsal del cuello) e incluso un alto grado de anemia que puede llegar a matar al animal. El tratamiento será a base de productos en spot on como la selamectina o el fipronil a la dosis de gatos.
Ácaros:
El más fácil de encontrar es Otodectes cynotis. Éste, al igual que en perros y gatos, se localiza a nivel del conducto auditivo externo, provocando simplemente en la mayoría de las ocasiones un exceso de cerumen de color oscuro. El diagnóstico se realizará mediante exmen microscópico de las secreciones o bien directamente con un otoscopio. El tratamiento de elección el la ivermectina.
Parásitos intestinales:
Pueden darse infestaciones por protozoos (giardias y coccidios del género Isospora) y por nematodos (Toxocara y Toxascaris), siendo más frecuentes las de origen protozoario. La sintomatologóa es inespecífica, apareciendo pérdida de apetito, diarrea o pelo sin prillo. El diagnóstico se realiza mediante análisis coprológico. El tratamiento será a base de sulfamidas (coccidios), metronidazol (giardias), albendazoles o avermectinas (nematodos). Se pueden realizar desparasitaciones preventivas periódicas, o curativas (en función de los resultados de la coprología).
Dirofilaria inmitis:
Comúnmente es conocida como el "gusano del corazón". Es transmitida por un tipo de mosquito y sigue el mismo ciclo que en perros. Los síntomas serán de tipo cardíaco, ya que provoca una insuficiencia cardíaca congestiva cuyo desenlace puede ser fatal, incluso con casos de muerte súbita. El diagnóstico se hace mediente el test de Knott o mediante una ELISA y el tratamiento aunque es el mismo que en perros, no suelo funcionar bien, por lo que debe primar el tratamiento preventivo sobre el curativo. Éste consistirá en selamectina a las dosis de gato, al menos durante la primavara y el verano, que es la época en la que hay mosquitos.
Enfermedad bucodental:
Está ocasionada por la ingestión de dietas húmedas, y provoca la aparición de sarro, gingivitis y enfermedad periodontal. El tratamiento consistirá en antibioterapia y limpieza de boca de igual modo que se hace en perros y gatos. Las medidas preventivas consistirán en evitar o reducir la ingesta de comidas blandas, realizar revisiones periódicas de la cavidad bucal y en caso necesario limpieza de boca.
Tricobezoares:
Los síntomas consistirán en anorexia, vómitos, sialorrea y chirriar de dientes. No sólo pueden aparecer bolas de belo, sino diferentes cuerpos extraños que el hurón puede ingerir. Si la obstrucción es parcial se puede utilizar como tratamiento laxantes para gatos, mientra que si es completa o el animal se encuentra muy mal habra que intervenir quirúgicamente. De manera preventiva, para controlar la formación de tricobezoales, se puede administrar malta para gatos varias veces por semana.
Hiperestrogenismo:
Ya fue visto en el apartado de reproducción. Sólo señalar para evitar el celo de estos animales podemos usar mediós definitivos (castración) o temporales. Estós últimos consisten en administrar progestágenos vía subcutánea antes y durante la temporada de celo (marzo a agosto).