Simón es uno de los numerosos estilitas que proliferan en Egipto al comienzo de la Era Cristiana, santos o ascetas que, sobre lo alto de una columna oraban en medio de desierto. El personaje es histórico. A sus pies se agrupaban los creyentes, a los cuales predica. Así pasó 14 años. En el film Simón se muda a una nueva columna que para él ha edificado un creyente haciendo sobre ella las cosas más extrañas. Al final Satán consigue trasladarlo a Nueva York donde Simón contemplará bares con gente bailando. "Vade Retro" murmura...
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