Tras La Colmena, de Camilo José Cela, el realizador Mario Camus vuelve a llevar al cine una novela. Se trata de una de las grandes obras de Eduardo Mendoza, La Ciudad de los Prodigios, ambientada en la Barcelona que vivió las explosiones universales de 1888 y 1929. En 1888 un casi adolescente Onofre Bouvila, llega a Barcelona huyendo de un turbio asunto familiar. Sin nadie que le conozca, su único objetivo es construirse una nueva vida. Pero Barcelona es una ciudad sometida por los caciques y las mafias. Y Onofre no tarda en comprender que para salir adelante ha de adaptarse a la moral imperante: sólo el poder y el dinero tienen valor. El resto no importa. Su ambición pone en peligro su único amor, Delfina.
Menús interactivos, Acceso directo a escenas, Cómo se hizo, Filmografías